Seguro que muchos de vosotros, como monitores de padel, alguna vez os habeis parado a pensar, como mejorar vuestras clases de pádel, para conseguir que los alumnos aprendan más, de forma rápida y amena. Esta nota tiene como objetivo proporcionar algunos consejos que, aunque a primera vista, puedan parecer “básicos” y dominados, no está fuera de lugar reflejarlos por escrito ya que a veces a todos se nos pueden pasar por alto, afectando de esta forma la calidad de nuestra clase.
A continuación podemos planterarnos algunas cuestiones clave que pueden servirnos para entender el enfoque del artículo que te encuentras leyendo en estos momentos.
¿Cómo enseñamos?, ¿ ¿qué información es la que prefieren nuestros alumnos?, ¿sabemos llegarles en nuestras clases?, ¿captamos su atención de forma eficaz?, etc…
Numerosos autores consideran que existen 4 pasos necesarios para enseñar una habilidad o técnica nueva:
1. Presentar la técnica o contenido que queramos explicar. 2. Hacer una demostración de esa técnica y explicar de forma breve. 3. Practicar la nueva técnica.
4. Proporcionarle al alumno/s indicaciones para corregir errores (feedback).
Ahora, iremos desgranando uno a uno estos cuatro apartados.
Paso 1: Presentando la técnica a nuestros alumnos.
Se trata de presentarles el nuevo contenido con entusiasmo, esta ilusión y énfasis debe reflejarse tanto en nuestros gestos como en la forma de expresarnos. Hablar de forma clara, utilizar un lenguaje que nuestros alumnos puedan entender (cuanto más pequeños sean, más sencillas ha de ser nuestro vocabulario).
Es necesario ser breve. Existen numerosos estudios que confirman que el mensaje que un interlocutor proporciona al público que tiene delante debe tener una duración menor de 3 minutos.
A través de tres hábitos importantes, como los que veremos a continuación, procoaremos un ambiente adecuado para el proceso enseñanza-aprendizaje en pádel como otro deporte.
A. Debemos conseguir la atención del grupo.
Es bueno crear una rutina común para iniciar una sesión. Una zona, la señal que indica el comienzo de la clase, etc… Es importanta colocarse de cara al grupo cuando hablamos. Si alguien se despita, muchas veces basta con mirarle de forma fija para atraer su atención de nuevo a la clase.
B. Debemos disponer al grupo de forma que todos puedan ver y escuchar.
Si nuestros alumnos están desperdigados seguramente que se distraigan. Existe otro consejo que puede parecer peregrino, pero nada más lejos de la realidad!, debemos cerciorarnos que el fondo que tenemos detrás nuestro está libre de distracciones visuales que puedan afectar a nuestros alumnos. También cuidado con el sol, nunca nuestros alumnos deben estar cara a este. Los ruidos así mismo deben ser lo más reducidos dentro de lo posible.
C. Debemos poner nombre a la técnica que queramos enseñar y proporcionar una razón para aprenderla.
Se trata de ponerle una etiqueta a ese nuevo golpe o habilidad para poder referirnos a ella de forma rápida y concisa. Al mismo tiempo, cuanto más comprendan nuestros alumnos por qué están aprendiendo una técnica concreta y cómo encaja ésta en el conjunto de contenidos de nuestro deporte, más fácil les resultará conseguir elaborar un plan mental para aprenderla.
Paso 2: demostrando la técnica o contenido.
Es importante destacar que la demostración de una habilidad, gesto o técnica específica debería llevarse a cabo por alguien que la domina y la ejecuta de forma notable. De otra forma, si esto no es posible por parte del profesor, podemos apoyarnos y emplear a alguien que tenga la destreza suficiente o bien utilizar una video para ilustrar la misma.
Podemos seguir este pequeño y sencillo esquema para conseguir una demostración de la técnica eficaz y clara:
A. Necesitamos conseguir captar la atención de nuestros alumnos. B. Después demostraremos la habilidad y la explicaremos. C. Posteriormente nos referiremos a las técnicas aprendidas con anterioridad.
D. Por último debemos comprobar que ésta ha sido entendida.
